ESTADOS UNIDOS: Inmigración infantil. ¿Quién
protege a los niños solos? Fuente:
chron : La voz de Houston (11 jun.2010) Por SILVIA STRUTHERS HOUSTON — Miles de niños
se aventuran cada año a viajar en solitario hacia Estados Unidos
para encontrarse al llegar otra soledad: la de su desamparo ante un complejo
sistema de inmigración que, de ser detenidos, tienen que enfrentar.
Estos niños llegan de diferentes
partes del mundo pero un 85 por ciento de los niños bajo custodia
gubernamental en 2006 provenían de El Salvador, Guatemala o Honduras,
según un estudio de la organización sin fines de lucro Vera
Institute of Justice. Están solos, pero no abandonados:
varias organizaciones compuestas por abogados se dedican a ayudar a estos
menores a navegar el sistema y, en algunos casos, a conseguir un estatus
legal para quedarse a vivir en este país. Gerson Escobar, residente de Houston,
es uno de ellos. El chico hondureño partió
de su país en 2008, cuando decidió huir de la violencia en
el peligroso barrio en el que vivía. Abandonado por su madre a los
cinco años y sin haber tenido nunca relación con su padre,
se despidió de su abuela y a los 17 emprendió solo el viaje
a Estados Unidos. “Allá está bien
peligroso”, cuenta Gerson sobre su barrio que, dice, está lleno
de sicarios. “Se armaban tiroteos en las calles... y uno iba pasando
por ahí, y uno tenía que correr, si no...”. Cruzó a México internándose
por la sierra y abordó a escondidas unos 15 trenes hasta llegar a
la frontera con EE.UU. En el camino encontró amigos que perseguían
el mismo fin. Uno de ellos optó por regresar a Honduras sólo
para ser asesinado después en un intento de robo, cuenta Gerson.
De él guarda su mochila, que les sirvió para guardar comida
en la travesía y que ahora es un símbolo de aquel viaje. Gerson logró pasar la frontera,
pero pronto fue aprehendido por las autoridades de inmigración, quienes
lo entregaron a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR, por sus
siglas en inglés), la agencia gubernamental que desde 2003 asumió
la custodia de los niños sin acompañante: menores de 18 años
que entran ilegalmente a Estados Unidos y carecen de un padre o un guardián
legal. Según Vera Institute of Justice,
entre 7,000 y 9,000 menores llegan a manos de ORR cada año. “Las razones y las historias
son únicas para cada niño”, dice Wendy Young, directora
ejecutiva de Kids in Need of Defense (KIND), una organización con
sede en Washington, D.C. que recluta a abogados que trabajan pro bono por
los niños. “Algunos huyen de abusos de
derechos humanos en sus países, o de abuso infantil en su propia
familia”, prosigue Young. “Algunos son víctimas de tráfico
humano, otros viajan para reunirse con un familiar”. Catholic Charities (Caridades Católicas)
y más recientemente KIND, fundada en 2008 por la empresa Microsoft
y la actriz Angelina Jolie, son las dos grandes organizaciones que en Houston
ayudan a que los niños sin acompañante obtengan representación
legal gratuita, ya que la ley no prevé un defensor pagado por el
gobierno para casos de inmigración. El papel de los centros “Nosotros vamos al centro...
y les explicamos (a los niños) cuáles son sus derechos”,
dice María Mitchell, coordinadora de abogados pro bono de Catholic
Charities en Houston, en relación a uno de los centros a los que
el ORR envíaa los niños sin acompañante en la ciudad. “Los entrevistamos uno por uno
para ver si hay algo en la historia de ellos que los pueda hacer elegibles
para una visa de inmigrante”, precisa Mitchell. “Y cuando lo
identificamos, mi trabajo es buscar abogados que hacen trabajo pro bono
para ponerlos en contacto con ellos y que trabajen en su caso”. Caridades Católicas trabaja
con los chicos que están en los centros de refugio, resguardados
recelosamente en un perfil muy bajo, ya que entre ellos puede haber algunos
que han sido víctimas de tráfico humano. KIND, por su parte, atiende casos
de niños que son puestos bajo custodia de algún conocido o
familiar en Houston mientras las cortes de inmigración resuelven
su caso. “Nuestro trabajo es asegurarnos
de que reciban... justicia en el sistema de las cortes de inmigración
e identificar si son elegibles para un estatus que les permita permanecer
en EE.UU.”, explica Young. “Pero si al final... la única
respuesta es que vuelvan a sus países, esperamos ofrecerles consejería...
para que sean conscientes de lo que está ocurriendo y lo que ocurrirá
en el futuro”. De hecho, KIND lleva a cabo un proyecto piloto en Guatemala
para ayudar a los niños repatriados. Herramienta legal A diferencia de los centroamericanos,
los menores mexicanos detenidos cerca de la frontera, que suman entre 90,000
y 120,000 al año, tanto acompañados como no acompañados,
tienen la opción inmediata, como los canadienses, del regreso voluntario,
explica Young. Esto significa que pueden ser devueltos
a su país sin pasar por una corte de inmigración y sin consecuencias
legales futuras. Y muchos optan por esta vía. En general, explica la abogada Keveney
E. Stroup, quien colabora con KIND en Houston, el mecanismo más frecuente
que permite a los niños sin acompañante permanecer legalmente
en EE.UU. es el Estatus Especial para Inmigrantes Juveniles. Éste se otorga a niños
que hayan sufrido abuso, abandono o negligencia por parte de al menos uno
de los padres. Primero, hay que demostrar en una
corte familiar que los niños “dependen de la corte... que básicamente
el gobierno tiene su custodia porque no hay nadie aquí que se haga
cargo de ellos”, explica Stroup. También “hay que demostrar
que es en el mayor beneficio del niño no ser devuelto a su país
y que la reunificación con uno o ambos padres no es posible”. Una vez que la corte familiar determina
que ése es el caso, el abogado acude a un tribunal de inmigración
para pedir la residencia permanente. Gerson fue afortunado: estando en
Houston bajo la custodia de un tío recibió la ayuda de KIND
para obtener una visa juvenil y ahora, obtenida la residencia, estudia y
trabaja durante las noches. “Estoy feliz”, resume. Demostrar el abuso, abandono o negligencia
puede ser sencillo en algunas ocasiones, como en el caso de un niño
con marcas de un cinturón grabadas en la piel, cuenta Mitchell. Pero
en otros “es bastante largo y arduo pelear con el gobierno”,
para demostrarlo con declaraciones juradas y documentos. Además, está el trauma
de algunos niños, indica Stroup. Por ejemplo, si han escapado de
traficantes o han visto a gente morir podrían temer una venganza
y serles difícil reconstruir los hechos. Tuve el caso de una menor
que estaba muy, muy temerosa de que uno de los padres (responsable de abuso
y negligencia) la encontrara”, cuenta Stroup. Además del estatus juvenil,
otros mecanismos usados para ayudar a los niños a obtener un estatus
legal son las visas por tráfico humano, por violencia doméstica,
asilo o peticiones familiares. Mitchell dice que algunos niños
que ya han sido solicitados por sus padres y han estado esperando durante
años vienen a Estados Unidos pensando que pueden acelerar el proceso. “Hay mucha mala información.
Alguien allá en su país les dice, ‘ya tienes tu petición
pendiente vete, y te van a dejar porque eres menor de edad. Pero no es cierto”. Mitchell indica que en estos casos
y en otros que lo ameriten, los abogados ayudan a los chicos a obtener una
repatriación voluntaria, para que no tengan deportación, porque
si éste es el caso, podrían no poder regresar a Estados Unidos
en 10 años. Young explica que KIND busca que el
gobierno financie asesoría para estos chicos: “Cerca del 50
por ciento de los niños recorren el proceso sin representación”. silvia.struthers@chron.com El proceso para los niños sin
acompañante 1DETENCIÓN Los niños
aprehendidos por Inmigración son enviados a un centro de detención
donde se determina si son menores de 18 años usando evidencias forenses
como exámenes dentales y rayos X de huesos. 2TRANSFERENCIA El menor es entregado
a la Oficina de Reasentamiento de Refugiados que lo envía a alguno
de los refugios infantiles del país con los que tiene convenios.
Ahí recibe educación y atención médica. 3 EL PROCESO SIGUE El menor también
puede ser liberado y puesto bajo el cuidado temporal de un familiar cercano,
pero el proceso para su deportación continúa. 4 AYUDA El menor puede recibir estatus
legal en EE.UU. bajo las siguientes visas: • a) Estatus Especial para Inmigrantes
Juveniles. Es para víctimas de abuso, negligencia o abandono. • b) Para víctimas de
tráfico humano. Por prostitución o trabajo forzado. • c) Para víctimas de
violencia doméstica. • d) Asilo. FUENTE: Vera Institute of Justice.