TAILANDIA: Estudiantes en Tailandia ofrecen sexo para
cumplirse caprichos Fuente: El universal
(22 feb.2009) Hay una creciente alarma entre los profesores de institutos
y universidades por el cada vez mayor número de alumnos, sobre todo
chicas, que utilizan Hi5 y otras redes sociales como reclamo sexual Muchos estudiantes tailandeses ofrecen sus servicios sexuales
en Internet, más que por necesidad, para costearse caprichos como
ropa de marca o móviles de última generación. "Las autoridades quieren ahora impedir que se prostituyan
a través de páginas de contactos en la Red, pero todo el mundo
sabe desde hace tiempo que esto estaba ocurriendo" , asegura una profesora
de la Universidad de Chulalongkorn que prefiere mantenerse en el anonimato.
Hay una creciente alarma entre los profesores de institutos
y universidades por el cada vez mayor número de alumnos, sobre todo
chicas, que utilizan Hi5 y otras redes sociales como reclamo sexual. Cientos de páginas muestran fotos donde los jóvenes,
algunos menores de edad, aparecen en posturas sugerentes y en muchos casos
vestidos con uniforme escolar. Las tarifas oscilan entre los 40 y 85 dólares, según
los anuncios. El escándalo ha llegado a tal extremo que el primer
ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, asegura que tomará
acciones drásticas contra aquellas páginas web que permitan
el comercio sexual por parte de los universitarios. Vejjajiva, quien achaca el fenómeno a la decadencia
moral de la sociedad, ha anunciado una campaña en los centros de
educación para aleccionar a los alumnos sobre los valores de moral
y decencia. Por su parte, colegios y universidades ya investigan las
actividades de prostitución y se han comprometido a ofertar más
empleos a tiempo parcial para ayudar a los alumnos con menos recursos. Sin embargo, los académicos señalan de que
la mayoría de los estudiantes que se prostituyen en la red no son
pobres y sólo quieren ganar un dinero extra para permitirse artículos
de lujo y un alto tren de vida. El director del instituto Ramjitti, Amornwit Nakhonthap,
sostiene que la mayoría de los que venden su cuerpo en Internet tienen
un nivel económico medio y alto. Nakhonthap insta a las autoridades a que impliquen a familias,
instituciones religiosas y centros educativos para que inculquen valores
y buenas costumbres entre los alumnos. Los estudiantes también participan en vídeos
pornográficos que se pueden descargar desde algunas páginas
web, que han encontrado aquí un lucrativo negocio. Muchos de estos sitios están registrados en Estados
Unidos o Europa, para evitar ser bloqueados por la censura. Hace unos meses, el Gobierno tailandés invirtió
más de catorce millones de dólares en desarrollar un potente
cortafuegos para impedir el acceso a sitios ilegales en la red y bloqueó
más de 4 mil páginas, aunque la mayoría fue por ofensas
contra la monarquía y no por la pornografía. La prostitución es ilegal en Tailandia, aunque se
practica abiertamente con el consentimiento de las autoridades porque atrae
cada a año a cientos de miles de turistas sexuales y genera miles
de empleos. Una legión de lujuriosas jóvenes cautivan
a los turistas en Nana y Patpong, los barrios rojos de Bangkok, y la ciudad
sureña de Pattaya, conocida como el "burdel" de Tailandia
desde los tiempos en que Estados Unidos estableció allí bases
militares durante la Guerra de Vietnam. Paradójicamente, la sociedad tailandesa, en su mayor
parte budista y conservadora, censura el comportamiento poco decoroso y
carteles en muchos lugares turísticos requieren a los extranjeros
que se abstengan de cogerse de la mano, besarse o adoptar actitudes excesivamente
cariñosas. iqr