SUDAFRICA: Los fanáticos
del futbol prefirieron el arte a las prostitutas Fuente: CNN México (15 jul. 2010)
Por Ben Wyatt JOHANNESBURGO, (CNN) — La llegada
de miles de fanáticos del futbol aumentaría la demanda de
las sexoservidoras en Sudáfrica, al menos eso señaló
un experto antes de la Copa Mundial 2010. Pero parece que los seguidores del
hermoso deporte que viajaron a la nación arcoiris provocaron una
baja en el negocio de la prostitución, dejándolas sin empleo
y favoreciendo destinos intelectuales. "La Copa Mundial fue devastadora:
pensamos que sería una máquina de dinero pero no fue así,
y fue el peor mes en la historia de mi compañía”, dijo
a CNN el dueño y fundador de una de las compañías de
acompañamiento más importantes de Johannesburgo. “Por
el momento a nadie le interesa el sexo, y creo que tuvimos tres clientes
que llegaron de fuera pero el negocio cayó un 80%. Me encantó
ver los partidos, pero no puedo esperar a que termine”, dijo la empleada
que trabaja bajo el nombre de Tori. El comportamiento de los fans en Sudáfrica
fue contrario a lo que se predijo, después de que David Bayever dijera
en marzo a los organizadores del torneo que habría hasta 40,000 prostitutas
extra en Sudáfrica para satisfacer la demanda. Bayever, presidente adjunto de la
Autoridad Central de Drogas en Sudáfrica (CDA), que también
trabaja con prostitutas, advirtió que habría esta cantidad
de sexoservidoras, “como si no tuviéramos suficiente gente,
tenemos que importarlas para asegurar que nuestros visitantes estén
entretenidos”. Pero el torneo 2010 ha tenido la fama
de atraer a más gente a las galerías y museos que a los burdeles.
Esta tendencia ha visto una disminución en sus ingresos en la industria
de la prostitución, ilegal en Sudáfrica. Zobwa, presidente
de Sisonke, un grupo de acción que representa a 70 prostitutas callejeras
en Johannesburgo, dijo que el negocio sufrió el último mes. “La gente iba a bares y estadios
y después se iba a casa. Nadie venía con nosotros”,
dijo a CNN Zobwa, quien trabaja como prostituta, y agregó que antes
del torneo el negocio era bueno y esperaban algo mucho mejor. “Ahora
me fui de Johannesburgo porque hay poco trabajo, la policía se ha
esforzado mucho por no dejarnos estar en la calle, y los visitantes extranjeros
no están interesados”. Pero donde una industria decayó
por el cambio en los gustos de los fans, otra ha tenido éxito: los
centros culturales reportaron asistencias récord, como los museos
y galerías. Wayde Davy, directora adjunta del
Museo del Apartheid de Johannesburgo, dijo que las visitas a los museos
que combaten la disparidad racial nunca fueron tan buenas. “Antes
del torneo creímos que habría un aumento en el número
de visitantes, y esperábamos a 2,000 al día pero llegaron
4,000, en ocasiones hasta más de 6,000”. “Pensamos que la gente venía
al fútbol y a la fiesta pero nos sorprendió el resultado,
incluso nos visitaron varios equipos”, agregó Davy. Antoinette
Murdoch, curadora de la Galería de Arte de Johannesburgo, que se
especializa en arte contemporáneo, dijo que vio resultados similares. "La mitad de nuestros visitantes
fueron internacionales y hay una gran correlación entre el país
de origen y los equipos que juegan”, dijo. “Normalmente tenemos
3,000 visitantes pero este mes se acercaron a 4,000, un aumento significativo
para nosotros. Temíamos que nos invadieran los creadores de conflicto
y las porras pero hubo mucho interés en nuestra cultura. Estamos
cerca de un Fan Park, pero no vimos ningún comportamiento inapropiado,
sólo gente que nos visitaba y hacía donativos”. Diana Wall, gestora de colecciones
en el Museo África, dijo que su centro también estuvo lleno
de amantes del fútbol, pues en junio pasado tuvo 472 visitantes extranjeros
y este año 2,500 desde el primer partido. Su museo se encuentra en
Newton, un distrito cultural de Johannesburgo. Roshene Singh, presidenta de mercadeo
de turismo de Sudáfrica, se negó a hacer comentarios antes
de que se diera a conocer un informe oficial, pero indicó que los
juegos en Sudáfrica pudieron haber marcado una diferencia. “Tener
un evento en casa es distinto a ir a un lugar más local. Es un viaje
largo que muchos planearon por mucho tiempo, así que es probable
que hayan obtenido una experiencia más amplia. Creemos que en la
región, 300,000 personas visitaron el país en paquetes, cuyo
costo fue de entre 2,000 y 20,000 dólares; la mayoría tenía
entre 25 y 55 años de edad y muchos viajaron con sus familias o como
parte de patrocinios corporativos”. "La gente que viene, viene por
nuestra gente y cultura, y quienes vienen la pasan muy bien. El pueblo de
Soweto estuvo lleno, y las compras en la ciudad también fueron muy
populares. Los fans se comportaron muy bien y los sudafricanos fueron excelentes
anfitriones”, dijo.