



SUDAFRICA: La
prostitución y el Sida: viejos problemas en Sudáfrica Fuente:
Los tiempos.com (31 mayo 2010)
Por Dpa - Agencia - 31/05/2010 JOHANNESBURGO| El repunte de la prostitución
es un viejo problema de los Mundiales. Ya fue un tema estrella antes de
Alemania 2006 y vuelve a serlo ahora en Sudáfrica 2010. Sin embargo,
el asunto se complica en el país con la tasa de enfermos de sida
más alta del mundo. El torneo internacional es el momento
más importante para Sudáfrica desde el final del "apartheid",
una oportunidad para una "segunda transición", según
aseguró el director ejecutivo del comité organizador, Danny
Jordaan. Pero el fútbol no hará
desaparecer un problema como el sida, quizá uno de los mayores estigmas
con los que vive Sudáfrica. Según los datos de la última
Conferencia Internacional sobre la enfermedad, alrededor de 33,4 millones
de personas estaban infectadas con el VIH en el año 2008, dos tercios
de ellas en el África subsahariana. En la actualidad, cada día
unas 7.000 personas se contagian el virus, indicó Michel Sidibé,
director del Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el VIH y Sida
(ONUSIDA). De esta cifra, 1.500 corresponden a Sudáfrica. Cinco y medio de los 47 millones de
habitantes del país son seropositivos: más del diez por ciento
de la población. Cientos de miles de personas mueren anualmente por
la enfermedad. "No descansaremos mientras haya
sudafricanos que mueran por enfermedades que se puedan prevenir", dijo
el presidente del país, Jacob Zuma, en su discurso de investidura. Sin embargo, el mismo mandatario se
situó en el ojo del huracán a principios de año, cuando
se dio a conocer el nacimiento de su vigésimo hijo, una niña
fruto de una relación extramatrimonial con la hija, precisamente,
del presidente del comité organizador del Mundial, Irvin Khoza. El presidente, que practica la poligamia,
tuvo incluso que disculparse por su compartamiento, que socava los esfuerzos
gubernamentales por promover el sexo seguro. El líder de 68 años
se sometió apenas un par de meses después a una prueba del
sida en un intento de fomentar una campaña que pretendía realizar
el test a millones de sudafricanos. Pero el proyecto se suspendió. Sudáfrica espera alrededor
de medio millón de visitantes durante el Mundial. Todo un reclamo
para la prostitución local y extranjera. El gobierno y los organizadores
esperan una avalancha de hasta 40.000 trabajadoras del sexo durante el evento,
aunque la cifra que se estimaba antes de Alemania era exactamente la misma
y los números reales fueron bastante inferiores. En el país europeo, donde la
prostitución está legalizada, se realizó una gran campaña
en los meses previos al campeonato para instalar en las conciencias de los
potenciales clientes el tema de la prostitución forzada. Se repartieron decenas de miles de
preservativos y postales y se editaron incluso "guías de conducta
para clientes". "Antes del Mundial corrieron
rumores de que habría un incremento considerable de la prostitución
ilegal. Pero ni la legal ni la ilegal han aumentado tanto", sostuvo
el portavoz de la ciudad de Colonia. En Sudáfrica, las prostitutas
cuentan con un fuerte incremento de sus ingresos y piden que su actividad
se descriminalice, o al menos, que se les dé una licencia temporal
para trabajar sin el acoso policial durante el torneo. Pero las autoridades tienen miedo.
"Las niñas van a estar de vacaciones todo ese periodo. No hay
duda de que intentarán atraerlas a la prostitución",
dijo David Bayever, subdirector de la Autoridad Central de Drogas. "Los
criminales pondrán una zanahoria a las niñas de las familias
rurales pobres, a las que les dirán que tendrán un trabajo
en la gran ciudad". Nueve ciudades serán sede del
Mundial de fútbol, entre ellas la populosa metrópoli de Johannesburgo,
en cuyo duro "downtown", entre refugiados y marginados, trabaja
el ex obispo metodista Paul Verryn, una voz independiente con enemigos fuera
y dentro de su propia iglesia. "La Copa del Mundo tiene el potencial
de hacer algo bueno", dijo a dpa el religioso. "Pero", advirtió
haciendo una pausa. "Si empiezas a escuchar que el gobierno quiere
aprobar regulaciones para las trabajadoras del sexo o que se trafica con
niñas a través de la frontera. Y si uno sabe que Sudáfrica
tiene el récord de violaciones con una cada 17 segundos, entonces
entiendan que esté profundamente preocupado con lo que va a pasar
con el alma de esta nación".