MEXICO: EN aumento migración de mujeres adolescentes
Fuente: CIMAC NOTICIAS Fecha: 06/05/2008 Por Adriana Rodríguez González
La participación de mujeres adolescentes en la migración indocumentada
está en aumento. Se elevó del 21 por ciento en 1999, al 27
por ciento en la primera mitad del 2002, equivalente a tres mujeres por
cada diez hombres, según indica un informe de la organización
civil Red por los Derechos de la Infancia en México.
Esta Red es una coalición de 58 organizaciones y redes de la sociedad
civil mexicana que desarrollan programas a favor de niñas, niños
y adolescentes en situaciones de vulnerabilidad.
Por su parte, las estadísticas del Instituto Nacional de Migración
(INM) de 2002 a 2003 muestran que en los casos de infancia relacionada en
eventos de repatriación, 8.4 por ciento del total son niñas
y niños menores de 18 años de edad, el 32 por ciento son de
género femenino y el 68 por ciento masculino. El 63 por ciento fueron
repatriados al estado de Sonora (Sectores Arizona) y 18 por ciento a Chihuahua
(Sectores de Texas).
De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores de México,
y con base en información provista por los consulados mexicanos en
la Frontera, durante el periodo 1990-2000, 267 mil 545 menores de edad fueron
devueltos de forma ordenada por la patrulla fronteriza.
El 40 por ciento, de entre 16 y 17 años de edad, cruzaron la frontera
solos, y 2 de cada 10 eran de género femenino.
Entre 1998 y 2003, los albergues del Desarrollo Integral de la Familia (DIF)
en México, recibieron 42 mil 342 niñas, niños y adolescentes
migrantes y repatriados.
Una investigación realizada por la Oficina del Inspector de las Investigaciones
Generales (OIG) de Estados Unidos reporta que en el año 2000 la patrulla
fronteriza aprehendió a 94 mil 823 adolescentes mexicanos. La mayoría
fueron repatriados a México, en un período menor a las 72
horas de custodia y retorno voluntario.
En cuatro de siete estaciones de patrullas fronterizas había registros
incompletos de repatriación y una de las recomendaciones de la OIG
era el establecimiento de los procesos para asegurar un registro completo.
En la década de 1990, la cantidad de niñas y niños
nacidos en el extranjero, en Estados Unidos, aumentó más del
50 por ciento. En el año 2003, aproximadamente uno de cada cuatro
recién llegados a Estados Unidos era una persona menor de 20 años.
Además, en el año 2000, al menos 13.5 millones de niñas
y niños, es decir, el 19 por ciento de todos los menores de edad,
vivía en familias de inmigrantes donde por lo menos uno de los padres
había nacido en el extranjero.
Entre las niñas y los niños que viven en una familia de inmigrantes
en los Estados Unidos, más de 5 millones afirmaron que su país
natal es México. Los países de origen con mayor número
de inmigrantes que le siguen son: Filipinas (540 mil) y China (445 mil).
LA CIUDAD DE MÉXICO
De acuerdo con el informe de la Red por los Derechos de la Infancia en México,
para muchas personas campesinas e indígenas, la Ciudad de México
es una opción de supervivencia ante la difícil situación
en sus comunidades de origen: pobreza extrema, baja productividad de la
tierra, ausencia de infraestructura productiva, deterioro de recursos naturales,
falta de oportunidades de empleo, carencia de servicios públicos
y crecimiento demográfico, entre otros factores.
Y añade que la mayoría de las y los migrantes indígenas
a la capital mexicana provienen de las entidades del centro y sur del país,
entre ellas del Estado de México, Puebla, Querétaro, San Luis
Potosí, Hidalgo, Morelos, Michoacán, Oaxaca, Guerrero y Veracruz.
CÓMO APRENDEN A SOBREVIVIR
Las y los niños migrantes “desde muy temprana edad asumen determinadas
responsabilidades que, asociadas con su género, les permiten ir aprendiendo
a través de la experiencia lo que significa ser hombre y ser mujer
dentro de sus contextos culturales de vida”, indica el organismo.
Es por ello que, agrega la Red por los Derechos de la Infancia en México,
por medio de su incorporación al trabajo la y el niño, además
de contribuir solidariamente a la resolución de las necesidades familiares
de sobrevivencia, aprende a ser un sujeto autónomo y responsable.
Sin embargo, señala el informe, no por estas fortalezas que implica
el trabajo para las y los niños se hace del trabajo una opción
de vida; precisamente el punto en este proyecto es que esas fortalezas que
el menor de edad adquiere las obtenga sin el deprecio de su vida y a costa
de su derecho a vivir una infancia plena.
Por otra parte, la Red por los Derechos de la Infancia en México
hace hincapié en el aumento de la población infantil migrante
en la última década, ya que se encuentra conformada por grupos
que en sus lugares de nacimiento ya eran vulnerables y sujetos de atención
especial y que trasladan esa vulnerabilidad, sumada con riesgos adicionales
a los lugares de recepción.
RIESGOS DE MORBI-LETALIDAD
Ante dicha situación, el organismo urge en poner especial atención
a los riesgos de morbi-letalidad, la cual ha sufrido retrocesos, debido
al cambio del enfoque en la política de atención.
Entre éstos peligros destacan el uso de plaguicidas y explotación
laboral en el caso de los jornaleros agrícolas; por condiciones de
vida insalubres para los indígenas migrantes a las grandes urbes;
y por inanición y fatiga en los migrantes transfronterizos.
Agrega a los factores de riesgo los casos de explotación sexual comercial
de niñas y niños, pues indica que sigue siendo una realidad
peligrosa aún no documentada.
La asociación civil indica que esta explotación tiene varias
facetas, que incluyen adopciones indocumentadas, el turismo sexual infantil
y la trata de personas.
Estudios iniciales, como “Infancia Robada”, señalan a
las ciudades de Tijuana y Ciudad Juárez como las de mayor atracción
para la industria de explotación sexual de niñas y niños
ejercida por turistas internacionales y personas de paso que practican actividades
ilícitas cuya magnitud no se ha documentado.
Ante la serie de problemáticas que enfrentan niñas y niños
migrantes, la Red por los Derechos de la Infancia en México recomienda
instrumentar mecanismos de recolección de información, que
permitan conocer el número, ubicación y características
de los grupos de población infantil migrante en México, hasta
ahora invisibles en la estadística nacional; generar las acciones
pertinentes y destinar los recursos necesarios para garantizar el cumplimiento
de sus derechos, inicialmente los relacionados a la vida, educación
y salud.
http://www.cimacnoticias.com/site/s08050602-CONTEXTO-En-aument.33041.0.html