MEXICO: Niñas mexicanas prostituidas y esclavizadas al sexo en EU
Fuente: TEXAS EN LINEA
FECHA: 08/04/2008 Fecha: 08/04/2008 “Las víctimas son las personas más vulnerables de la
sociedad: bajos recursos económicos, sin educación y fáciles
de manipular”, dice John Johnson, Director Regional del FBI en McAllen
y ex Director de la Unidad de Derechos Civiles del FBI en Washington. “Las traen con promesas de empleo y de mejores oportunidades pero
cuando llegan es cuando las someten a intimidación y control”,
agrega Johnson. Otras víctimas son seducidas por anuncios de ocasión en los
que se solicitan edecanes o modelos, advierte Víctor Manuel Treviño,
Cónsul de México en Brownsville. “Qué te parecen 600 dólares para comprar lo que quieras
simplemente por acompañar a hombres en viajes? Nosotros podemos ayudarte
a que lo consigas. Al otro lado”, dice uno de los anuncios que publican
en periódicos para enganchar jovencitas. Otros son los tradicionales que buscan trabajadoras domésticas o
aquellos en los que un “buen hombre americano busca a una mujer mexicana
joven para fines matrimoniales”. Organizaciones internacionales que combaten el turismo sexual infantil
dice que México es uno de los lugares donde la explotación
sexual infantil está fuera de control, comparándosele con
Tailandia, Cambodia, India y Brasil. Incluso, se atreven a decir que de
los 13 mil niños de la calle que deambulan por la ciudad de México,
el 95 por ciento ya ha tenido algún encuentro sexual con un adulto.
El problema es mundial y de acuerdo a la Oficina de Monitoreo y Combate
al Tráfico de Personas, un estudio entre mujeres y niñas traficadas
para prostitución encontró entre las rescatadas una “epidemia”
de violaciones, abuso físico, transmisión de enfermedades
sexuales como el SIDA y cáncer por el papiloma humano. La violencia física contra ellas es tan extrema que resulta en huesos
rotos, pérdida de conciencia y violaciones sexuales en grupo. Las complicaciones que todo esto tiene en las jóvenes van desde
el aborto hasta problemas gastrointestinales, pérdida no saludable
de peso, piojos, depresión suicida, alcoholismo y drogadicción.
El tráfico humano ocurre en gran parte por estas fronteras. Datos
del Departamento de Estado aseguran que desde el 2001, más que el
20 por ciento del total de las víctimas identificadas nacionalmente
han sido localizadas precisamente en Texas. De entre las 19 mil personas que se trafican a los Estados Unidos anualmente,
llegó Concepción Jiménez de 14 años, una mexicana
quien cayó en las manos de Javier Miguel Ramírez de 35 años
quien le puso precio: quince minutos con la niña por 30 dólares.
Los clientes eran -por lo menos- 25 hombres diarios y las ganancias bastante
grandes, como inmensas eran las heridas en el corazón de Concepción,
heridas que nunca cicatrizarán. El infierno de la pequeña comenzó en agosto del 2005 y fue
rescatada en junio del 2006. El sujeto ahora está en prisión
y la sentencia podría llegar a los 40 años. “Javier Miguel Ramírez cometió un crímen moralmente
depravado y repulsivo al usar a una niña extranjera de 14 años
como prostituta y como esclava sexual”. Dijo Rod J. Rosenstein, Abogado
de la Corte de Distrito de los Estados Unidos. “Pocos crímenes son más repugnantes que vender sexualmente
a una niña inocente y desprotegida”, agrega James A Dinkins,
oficial de la Agencia de Aduanas e Inmigración -ICE-, quien participó
en el rescate de la joven. En San Antonio, operaba hasta hace poco, una banda dedicada precisamente
al contrabando de jovencitas para fines sexuales. De acuerdo a datos de
la Corte, Timothy Michael Gereb es uno de los cinco involucrados en el crímen
de prostituir a niñas mexicanas, las investigaciones llegaron hasta
tres hermanas de ascendencia mexicana que colaboraban con Gereb. El negocio de la banda incluía introducir a las jovencitas ilegalmente
de México hasta llevarlas a San Antonio. “Lejos de casa y sin
conocer el sistema legal de los Estados Unidos”, comenta Grace Cheng
Becker, asistente a la División de Derechos Civiles del Departamento
de Justicia de los Estados Unidos. Uno de los casos más recientes ocurrió cerca de Houston,
donde una niña mexicana de 16 años fue liberada por la policía.
Tenía alrededor de dos meses de haber sido traída a los Estados
Unidos y sometida a la esclavitud sexual. “Vivía amenazada y encerrada en una casa, prisionera y vigilada
por tres perros” indica Joe Ayala, Jefe de la Policía de San
Jacinto. La niña aprovechó el descuido de sus captores -una madre
y su hijo, ambos mexicanos- para usar un teléfono celular y comunicarse
con la policía. Días tardaron para dar con el lugar donde
se le mantenía. Gregoria Salgado Vázquez de 58 años
y su hijo, David Salazar de 27, serían arrestados. Susana era víctima de la prostitución desde los 12 años.
Fue forzada a vender su cuerpo a beneficio de un sujeto, si se resistía
era golpeada hasta quedar inconsciente. Al año, fue rescatada. Pero muchas niñas se quedan esclavizadas a un infierno por temor.
Saben que no tienen papeles, pero ignoran que por las autoridades ya no
son vistas como indocumentadas sino como víctimas del crimen con
posibilidades de que arreglen su situación migratoria y puedan vivir
y trabajar legalmente en este país. “Nosotros queremos ayudarlas, pero no es fácil, necesitamos
el apoyo de la comunidad, necesitemos que reporten a la policía o
a nosotros si saben de que hay personas que están sufriendo esto”,
dice el FBI Johnson agrega que si los vecinos ven una especie de almacén en
el que trabajan y duermen personas en el mismo lugar y que está fortificado
y no se ve que los trabajadores salgan de ahí, seguramente se trata
de un lugar donde están ocurriendo este tipo de delitos. Si una persona es obligada a ejercer algún tipo de oficio o trabajo
sin que se le pague un salario o remuneración por esto y se le confina
restringiéndole su libertad, esa persona es víctima del tráfico
humano y se le están violando sus derechos civiles que en este país
se respetan sin importar la condición migratoria de la víctima.
De acuerdo a la Procuraduría de Justicia de Texas, saber que alguien
está cometiendo un delito sexual en contra de un menor y no denunciarlo
le convierte en cómplice que, para empezar puede costarle 180 días
en cárcel o dos mil dólares en multa. “Como padre, yo no puedo pensar en ningún delito más
atroz que aquellos cometidos contra niños”, dice el Procurador
Abbott. El tráfico humano para actividades sexuales va mucho más
allá de lo que cualquier mente sana pueda imaginar, es quizá,
una forma lenta de morir en vida. Los traficantes venden más allá
del cuerpo de una niña, asesinan su inocencia, su fe en el ser humano
y sus ganas de vivir. En agosto del 2004, una iniciativa del FBI, diseñada para tratar
de identificar con el apoyo de la comunidad a organizaciones que estuvieran
envueltas en el tráfico de humanos nació y desde entonces
los casos reportados aumentaron en un 300 por ciento. Pero incluso rescatadas los cuerpos y las mentes de estas niñas
han quedado heridas, casi muertas para siempre. http://www.texasenlinea.com/newsmanager/templates/nota.aspx?articleid=12747&zoneid=6
Un negocio tan lucrativo y sofisticado como el tráfico de drogas
florece en los Estados Unidos. El producto, son niñas mexicanas indocumentadas
de 11 años o más que sufren la más aberrante sentencia:
ser esclavas sexuales y satisfacer de 25 a 30 clientes diarios.
Dramas de niñas que con engaños fueron arrancadas del hogar
de sus padres -a veces hasta por los mismos familiares- son cada vez más
comunes.