Fuente: Milenio.com (23 ene.2009) Luis Miguel González La crisis está llevando a algunos estudiantes universitarios
a tomar el camino de la prostitución. Parece una leyenda urbana,
pero no. Lo afirma un grupo de investigadores de la Universidad de Guadalajara.
Se basan en los datos que arrojan las consultas en las clínicas de
salud mental de la universidad. También hay ansiedad, depresión,
trastornos alimenticios, problemas para dormir y hasta suicidios. He comentado esta noticia con una docena de personas. Provoca
morbo, pero no sorpresa y ni siquiera indignación. Es un hecho complejo y no se trata de buscar explicaciones
simples. Los jóvenes se acercan a la prostitución para allegarse
los recursos que necesitan para cubrir sus necesidades cotidianas, dice
el investigador José de Jesús Gutiérrez, jefe de las
Clínicas de Salud Mental de la UdeG. La crisis empezó hace mucho para los jóvenes.
Tres de cada diez mexicanos de entre 20 y 29 años no estudiaba ni
trabajaba en 2005, según la Encuesta Nacional de la Juventud 2005.
Siete de cada diez desempleados tienen entre 14 y 34 años,
nos dicen las cifras del INEGI. El número de desempleados en ese
grupo de edad supera el millón y medio ahora. No sabemos cuántos
de ellos engrosarán las filas de la prostitución. Es una de
tantas cifras que no vienen en los anuarios estadísticos. Resiliencia le llaman los científicos sociales a
la capacidad de resistir una situación de desventaja extrema. Es
una capacidad admirable y escasa, por desgracia. ¿Quién se
atreve a arrojar la primera piedra a los que se prostituyen? Los jóvenes son un grupo en situación de
vulnerabilidad. La falta de oportunidades es una realidad para la mayoría
de ellos. Pega más duro a la población femenina. El desempleo
de ellas era dos veces mayor que el de ellos, según la encuesta de
la juventud. En ese estudio se decía que seis de cada diez mujeres
de 20 a 29 años no tenía trabajo. No hay una encuesta 2008,
pero podemos suponer que la cifra es parecida o algo peor. Que quede claro,
de cualquier modo, que la crisis laboral empezó para los jóvenes
antes de que Estados Unidos entrara en recesión. ¿Usted se prostituiría si tuviera entre 14
y 34 años de edad y fuera uno o una de los cientos de miles de desempleados?
No le estoy haciendo una propuesta indecorosa. Tampoco se ofenda con la
pregunta. Es un test de empatía. luismiguel.gonzalez@milenio.com