MEXICO
: Miradas en la noche. Estudios sobre la prostitución en Puebla Fuente: e-consulta.com
(4 ene.2009)
La prostitución en Puebla como sucede en otras partes
del país y del mundo, se ha diversificado, extendido y en una buena
parte se maneja como toda una empresa. Afecta el entorno en el que se desenvuelve,
tiene un origen milenario y se mueve entre la dualidad y la doble moral.
Así lo establece el libro “Miradas en la Noche.
Estudios sobre la prostitución en Puebla” editado por la Universidad
Autónoma de Puebla y coordinado por la doctora en Historia, Gloria
Tirado Villegas, que expone las investigaciones de un grupo de académicos
del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades y la Facultad de Filosofía
y Letras en torno al tema. El texto es resultado de meses de investigación
de campo, de lectura de cientos y cientos de páginas que alberga
el Archivo Municipal, de libros y periódicos que abordan este tema
tan controvertido, así como de discusiones teóricas y planteamientos
que revelan parte de la historia de la Puebla de noche. Mercadotecnia y sexoservicio Actualmente, la mercadotecnia también está
presente en la venta del cuerpo, según revela el estudio que realizó
el maestro Gabriel Montes Sosa, quien analizó el funcionamiento de
los “table dance” y cómo ofrece sus sexoservicios. Al respecto, dijo que los medios de comunicación
escritos son ahora una vía para este comercio, donde el lenguaje
se articula con la venta del cuerpo, al ofrecer servicios de masaje o “ejecutivo”
con adjetivos publicitarios como “sumisa”, “dominante”
o “cariñosa”, que expresan “no fumo” o “pido
dinero”, lemas a los que se añade la edad y la condición
física. Y en algunos casos hasta la foto de la sexoservidora. En el capítulo titulado: “En los juegos del
deseo el sexoservicio en Puebla,” Montes Sosa señala que el
comercio sexual ahora se ha extendido al internet y el teléfono.
En el negocio del deseo, la contratación y los contactos
son diferentes y no siempre interviene la relación carnal por temor
al SIDA, explicó la doctora en Historia, Gloria Tirado, al exponer
que los conceptos y la oferta sexual se han diversificado, mientras que
los negocios dedicados a esta actividad aumentan. “Ahora podemos encontrar
a las chicas que con playeras mojadas pegadas al cuerpo, lavan autos, bailan
y ofrecen sexoservicio”. Por su parte, el investigador Manlio Barbosa Cano, aborda
el crecimiento de las zonas de prostitución. Centrada años
atrás en el Barrio de San Antonio ahora se extiende hasta la 6 Poniente,
Paseo Bravo, zócalo, y en colonias como La Paz, Emiliano Zapata,
Bulevar Valsequillo y los límites entre Puebla y Tlaxcala, entre
otros. Esta actividad, exclusiva de bares, cantinas, cabarets,
burdeles y accesorias de vecindad, con los años se extendió
a hoteles, moteles, “estéticas”, discotecas, salones
de baile, baños públicos y otros que operan disfrazados, señala
Barbosa Cano en su estudio “La prostitución en Puebla. Antecedentes,
caracteres y alternativas de tratamiento”. Expone que en las últimas décadas del siglo
XX, la prostitución de homosexuales empieza a ser pública
y las denuncias aparecen en los periódicos, con el titulo de “tipos
raros”, que hacen del zócalo de la ciudad y el Paseo Bravo
su lugar de reunión, quienes con el tiempo empiezan a desplazar a
las prostitutas. La prostitución, sostiene Cano Barbosa, se considera
un tipo de esclavitud, donde se engaña, se vende y se explota a las
mujeres. Con niños de y en situación de calle, se favorece
el aumento de la prostitución, en el que se involucra a niñas
cada vez de menor edad, así como a indocumentadas. Asimismo, hace un análisis de las políticas
públicas que surgen para atender esta actividad, así como
la aparición de sexo-empresas, las cuales si bien reducen la actividad
callejera, se convierten en áreas donde prolifera la delincuencia
y el tráfico de drogas, donde las mujeres se transforman en modernas
esclavas por deudas y contratos firmados. La reglamentación El trato que se da a este oficio a lo largo de la historia
es diverso. Mientras que en algunas sociedades se prohíbe, en otras
se tolera y para otras más es un oficio respetable, expone la doctora
Elba Rivera Gómez. Rivera Gómez señala que a través de
los años se han estableciendo diversos sistemas jurídicos
para prohibir y castigar estas conductas con fines de control sanitario
y policiaco; para agruparlas en determinados lugares y zonas. Pero también
con la finalidad de que las prostitutas paguen impuestos. De hecho, la investigadora concluye en su análisis
que “mientras más avanza económicamente una sociedad,
más complejas son las redes de propagación de la prostitución”. Transformaciones La prostitución modifica el entorno y causa problemas
a quienes viven cerca de donde se ejerce, un ejemplo claro fue el barrio
de San Antonio, sitio que durante décadas sufrió las consecuencias,
al convertirse en la primera zona de tolerancia de la ciudad de Puebla.
Por ello, y ante los cambios que un lugar de esta naturaleza
provoca, la doctora en Historia Gloria Tirado Villegas decidió investigar
cómo funcionaba y qué pasaba con los vecinos, lo que quedó
registrado en el capítulo “De un barrio de naturales a una
zona de tolerancia”. “Aunque la zona roja, estaba en la 3 Norte y 5 de
Mayo, entre las avenidas 20 y 32 Poniente, el problema se extendía
a las calles aledañas, donde primero la vida de noche y después
la de no tan noche, fue trastocando la vida cotidiana de los avecindados”. “Miradas en la noche: estudios sobre la prostitución
en Puebla”, es un libro con información profunda y detallada,
producto de un trabajo minucioso, fuera de posiciones moralistas. Es una
investigación académica que buscó desentrañar
los espacios donde se ha ejercido la prostitución en nuestra ciudad.