Entrevista a Sor Ivarosa, del "Centro de acogida para mujeres en dificultades de Roma"
Fuente: Agenzia Fides.
(jun.2008)
“Las personas que llegan al Centro han sufrido mucho
y su personalidad esta con frecuencia hecha añicos” afirma
Sor Ivarosa, una de las muchas religiosas que trabaja en este campo desde
hace tres años, entrevista por la Agencia Fides - ¿Cual es el carisma de su Congregación
y cual es la labor que realiza su Orden en este campo?
El principio inspirador de la Congregación, en los múltiples
servicios apostólicos en los que trabajan las religiosas, es el de
“comprometerse por el bien, la salvación y la perfección
del prójimo realizando las obras de misericordia tantos espirituales
como corporales”, esto es, comprometerse en una vida de solidaridad,
compartiendo y consolando, junto con un estudio y actividades de promoción
humana, social y religiosa por medio de un estilo operativo que pone el
centro sobre todo en la defensa de la persona de su dignidad y sus derechos.
El Instituto surgió en 1960 como respuesta a una necesidad social
del tiempo, esto es, como centro de acogida para las colaboradoras familiares
que provienen de diversas regiones de Italia, y encuentran aquí en
los días libres, fiestas y vacaciones, calor familiar, amistad y
defensa de sus propios derechos, posibilidad de mejorar la propia cultura
y su condición.
Actualmente la casa sin embargo se ha abierto a las nuevas necesidades y
así ha surgido el “Centro de Acogida para Mujeres en dificultad
o mujeres con niños” debido a la prostitución, explotación
o violencia familiar sin distinción de religión, raza o lugar
de proveniencia, en colaboración los Organismos Competentes. De momento
solo tenemos una casa dedicada de modo específico a las victimas
de la trata, pero en caso de emergencia, si hiciera falta, no dudamos en
abrir las puertas de las otras comunidades para acoger a estas mujeres.
Yo trabajo es este apostolado desde hace tres años, pero ya antes
frecuentaba e intentaba ofrecer mi ayuda en el Centro en los tiempos libres
que me dejaban los otros servicios.
-¿Cuál es la principal ayuda que se puede ofrecer a estas
mujeres tan afectadas en lo profundo de su dignidad? ¿Consiguen realmente
salir de esta situación o quedan ya marcadas toda su vida?
Las personas que llegan al Centro han sufrido mucho y su personalidad está,
con frecuencia, hecha añicos debido a las vivencias que han tenido,
que las lleva incluso a perder su propia dignidad y la capacidad de respetar
las más elementales normas de convivencia. A veces esperan un hijo
y viven mal la maternidad, muchas veces no querida, en una experiencia de
soledad, abandono, violencia y con incapacidad para cuidar de si mismos
y de su hijo.
Nosotros intentamos acompañara a estas jóvenes para que puedan
-encontrarse a si misma de nuevo, recuperar su propia dignidad y la propia
capacidad de vivir y afirmarse.
-mantener relaciones correctas y constructivas con el resto de la sociedad
- integrarse en el mundo de la familia y del trabajo
- recuperar su propio “puesto” en la sociedad con responsabilidad
y conocimiento
-regularizar su propia situación buscando soluciones para vivir en
la comunidad o en familias y eventualmente volver al país de origen.
-¿Cual es la asistencia concreta que ofrece su casa de acogida a
estas chicas?
Nuestras actividades concretas son: ofrecemos hospitalidad a las mujeres
y a sus hijos si los tiene, durante un breve periodo de tiempo (se intenta
que no sea superior a los 6 meses); se verifica su situación sanitaria;
se comprueba su voluntad de salir de la situación problemática
en la que se encuentra (prostitución, problema familiar o social
etc...); se establece el recorrido y los pasos necesarios para buscar una
posible solución a su problema; se inicia con ellas la búsqueda
de soluciones para que puedan ser económicamente autónomas:
trabajo, estudio, casa, eventual repatriación etc...
La mujer convive con otras mujeres como en una familia, aprende la discreción
en el respeto de su secreto y del secreto de las otras así como a
compartir y ser solidaria. Aprende también las reglas de una convivencia
correcta. El estilo sencillo favorece el intercambio de ideas, con una relación
serena con las otras mujeres albergadas en la casa y las trabajadoras, lo
que diluye mucho las penurias del drama sufrido y hacer nacer la esperanza
en un futuro mejor.
Se les ofrece también una cercanía discreta que facilita el
dialogo, un estimulo para servirse de las medidas que ofrece el servicio
social y un acompañamiento burocrático así como el
acceso a servicios especiales (psicólogo, psiquiatra, abogado ...)
La búsqueda de soluciones esta reservada en la mayor parte a los
Organismos competentes: servicios sociales, Comisaría, Tribunales
etc...
-¿Qué edad tiene normalmente las chicas que llegan y de donde
proceden en su mayoría?
El margen de edad esta entre los 15 y 35 años.
La nacionalidad ha ido variando mucho con el tiempo: en los comienzos eran
sobre todo albanesas, después nigerianas y ahora son en su mayoría
de los países del este: Rumania, Moldavia, Rusia.. también
van aumentando las jóvenes de Latinoamérica.
-Después del periodo de estancia entre vosotras, consiguen realmente
volver a reinsertarse en la sociedad o vuelven a caer en lo mismo cuando
salen?
Con la ayuda del voluntariado que hacen de intermediarios, las jóvenes
consiguen salir, adaptándose a cualquier tipo de trabajo y suelen
encontrar una buena solución en alguna familia o alquilando locales
donde inician un periodo de autosuficiencia. Todo depende de su empeño
y de como se adapten a nuestra cultura.
Algunas pocas, atraídas por el dinero fácil, vuelven a la
calle llamadas por amigos o amigas (el teléfono móvil que
antes no podían usar, se ha convertido ahora en un sistema peligroso
de comunicación)
-Las jóvenes han recibido alguna amenaza?
Las jóvenes han denunciado a sus explotadores y por tanto corren
peligro y deben colaborar durante un periodo con la justicia. Por ello,
normalmente están protegidas. De hecho al principio sólo salen
acompañadas. Pero las amenazas en general se dirigen más sobre
todo a sus familiares y esto les proporciona un sentimiento de culpabilidad
y de angustia muy grande.