Hnas Oblatas del Santísimo Redentor
Acceso al área privada
Contáctanos
red internacional génerO y SolidaRidad
ESPAÑA: El buen negocio de la prostitución globalizada
Tráfico de mujeres supera ya en beneficios al comercio ilegal de la droga


Según estadísticas de la ONU, este negocio produce ganancias por unos 10.000 millones de dólares. Unas cuatro millones de mujeres son vendidas cada año como un producto más, en la mayoría de los casos para ejercer como meretrices a miles de kilómetros de su hogar.

En el cartel de neón pone solamente "Club". Lo demás se da por sabido. Dentro podemos encontrar mujeres del Este, latinoamericanas, africanas. Las asiáticas todavía son minoría en España. Es lo poco que conocemos del tráfico internacional de mujeres y su explotación sexual, el segundo negocio clandestino del mundo por beneficios, generando unos 10.000 millones de dólares anuales. En términos monetarios, este flagelo es sólo superado por la venta de armas y ya superó a las drogas.

Con justa razón las Naciones Unidas ya han calificado la trata de blancas como "la esclavitud del siglo XXI".

En el resto de los países de la Europa occidental la situación, aunque con matices, se reproduce. El sexo, como si de otra mercancía cualquiera se tratase, ya es un producto global en manos de las redes del crimen organizado.

Los trabajos realizados por la ONU en los últimos años revelan que unas cuatro millones de mujeres son vendidas anualmente por grupos delictivos a los mercaderes del sexo. En su gran mayoría, esas víctimas terminan ejerciendo la prostitución a miles de kilómetros de su casa. Las investigaciones del organismo internacional han permitido detectar 127 países como lugares de origen, 98 como territorios de tránsito y 137 estados de destino.

REDES MUNDIALES

Pero sólo algunos que sufren especialmente el azote del crimen organizado han profundizado lo suficiente como para averiguar hasta qué punto es este un fenómeno global. María Isabel Nieto Jaramillo, viceministra del Interior de Colombia, explicó ante los delegados de un encuentro auspiciado por la ONU, celebrado recientemente en Viena, que la trata de personas supone la salida anual de entre 45.000 y 50.000 mujeres de su país.

Las intensas investigaciones realizadas por los diferentes cuerpos de seguridad de Colombia han detectado las rutas y descubierto destinos tan remotos como China, Tailandia, Singapur o Filipinas, donde hay una importante demanda de mujeres colombianas.

La Agencia de las Naciones Unidas para luchar contra las Drogas y el Crimen Organizado (Unodc) ha detectado cómo en los dos últimos años parte del mercado del sexo procedente de Asia que hasta ahora terminaba en Europa ha sido desviado hacia países del Medio Oriente y de África, donde la demanda de prostitutas extranjeras es creciente.

En Nigeria, la policía también ha identificado las rutas por donde transcurre el tráfico de mujeres y cómo algunas llegan a ser prostituidas en Arabia Saudita. El investigador nigeriano Osita Ogbu, del Instituto de Estudios Internacionales de Lagos, expuso en el primer Foro de la Iniciativa Global de Naciones Unidas contra el Tráfico de Personas cómo en países como Italia entre el 60% y el 80% de las extranjeras que ejercen la prostitución proceden de este país subsahariano.

El tráfico internacional de mujeres es, por decirlo de forma cruda, uno de los negocios del futuro para los grupos del crimen organizado. Lo es porque en la mayoría de los países de origen está débilmente penado, porque las víctimas extrañamente se atreven a denunciar a sus captores debido a su situación irregular y porque la demanda permite rendimientos muy elevados con escaso riesgo para los proxenetas.

LUCRATIVA ACTIVIDAD

Según los estudios compendiados por la Ponencia sobre la Prostitución en España del Congreso de los Diputados, cada trabajadora sexual reporta a su proxeneta en Europa unos 150.000 dólares anuales.

En los países de Europa occidental, nueve de cada diez prostitutas son ya originarias de países lejanos. La mayoría procede del este de Europa. Muchas otras, de Latinoamérica y el África subsahariana. Los más de dos millones y medio de españoles que se confiesan clientes habituales del sexo proporcionan a los "empresarios" del sector unos 70.000 dólares anuales por cada prostituta.

La ONU alerta sobre el efecto perverso de las víctimas que toman el papel de explotadoras. Un caso investigado el año pasado en Grecia ha confirmado la sospecha de que algunas mujeres obligadas a prostituirse han dejado de hacerlo para convertirse en reclutadoras de nuevas prostitutas.

Kristin Kvigne, subdirectora de Interpol para el tráfico de personas, explicó la dificultad añadida que entrañan casos de este tipo. "Una víctima transformada en miembro de la organización nunca denunciará lo vivido y permite que los verdaderos responsables de la red se mantengan a mayor distancia de las investigaciones policiales", expresó.

Pero el principal problema al que se enfrentan las policías de todo el mundo es la escasa información sobre el fenómeno y la ausencia de colaboración sobre un delito que en muchos lugares sigue siendo una cuestión menor.

La Vanguardia
The New York Times Syndicate

http://www.lanacion.cl/