España: La crisis también le pasa factura a la prostitución, que baja un 50%
Fuente: La verdad es. (6 mar.2009)
Los locales de alterne recortan gastos despidiendo camareros y personal de limpieza, mientras que proliferan los pisos ilegales
DANIEL LEGUINA| MURCIA
Sin prisa pero sin pausa, la crisis no tiene por el momento entre sus
planes aplacar su voraz e insaciable apetito. Sus víctimas se cuentan
ya por decenas -construcción, automóviles, hostelería,
turismo, metal, inmobiliarias...- y el negocio de la prostitución
es otro de los sectores que está siendo engullido a marchas forzadas.
En el último año, según cuenta José Luis Roberto,
secretario general de la Asociación Nacional de Empresarios de
Locales de Alterne (Anela), «el volumen de beneficios ha bajado
un 50%. Algunos clubes han dejado de cobrar la plaza de las chicas semanalmente
y están optando por contratarlas entre tres y cuatro días
porque la afluencia de clientes es mucho menor». Por otro lado,
el número de empleos directos -camareros, cocineros, empleadas
de limpieza, personal de seguridad- «ha descendido de 60.000 a 20.000
porque no tenemos más remedio que recortar personal».
En estos locales las chicas abonan entre 50 y 70 euros diarios por la
habitación -pensión completa incluida- independientemente
de lo que trabajen. «Si te tiras cuatro o cinco días sin
agarrar un cliente la plaza la tienes que pagar obligatoriamente; imagínate
lo que eso significa en una época de vacas flacas como la que estamos
viviendo», cuenta Sara, con experiencia en clubes y que ahora alquila
su cuerpo en un piso privado. Esta colombiana que lleva ocho años
en Murcia ejerciendo la prostitución, calcula que sus beneficios
han disminuido cerca del 70%: «Ya no vienen ni la mitad de clientes
que hace un año, y en el mejor de los días saco unos sesenta
euros, cuando antes podía llegar a los 300». La tarifa por
un servicio completo -felación y coito- es de 30 euros; «diez
se los queda el dueño del piso y el resto para mí, y estoy
pagando un alquiler de 450 euros y me gasto otros 250 al mes sólo
en transporte porque vivo en un pueblo a las afueras de Murcia; lo poco
que me sobra es para comer, y llegar a fin de mes está siendo una
auténtica odisea».
Otra consecuencia que la recesión lleva de la mano es la proliferación
de pisos clandestinos, que se han multiplicado de manera vertiginosa.
Según el Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo de
Murcia (Cats), «el número de estas improvisadas casas de
citas supera las 100», pero su cantidad exacta resulta imposible
de precisar. «Las mujeres que trabajan en estos pisos suelen ganar
más que las de los clubes de alterne, porque no tienen que pagar
el porcentaje estipulado al local por cada servicio que realizan»,
dice Nacho Pardo, coordinador de Cats.
Inmigrantes irregulares
Sobre los prostíbulos ilegales, desde Anela barren para casa y
defienden su territorio: «Son escondrijos para que las inmigrantes
irregulares escapen de la Brigada de Extranjería, ya que los agentes
no pueden entrar sin una orden del registro. Las mafias que antiguamente
controlaban las calles dirigen ahora este tipo de locales. No son lugares
adecuados porque carecen de higiene y las chicas están a merced
de los proxenetas, además de los conflictos que surgen con los
vecinos, que no quieren tener un burdel en su inmueble porque el movimiento
de clientes es constante durante las 24 horas del día».
Por el contrario, Fuensanta Gual, coordinadora de salud de Cats, opina
que las mujeres que trabajan en los clubes son «las grandes perjudicadas
del negocio: tienen que pagar su plaza a diario sin importar la ganancia
realizada, el empresario siempre cobra; además, estos locales tienen
licencia de hotel, por lo que cuando se realizan redadas son sólo
las chicas sin papeles las que se exponen a ser arrestadas».
Y Pardo arroja más luz sobre la travesía en el desierto
de estas jornaleras sexuales: «Antes de entrar en recesión,
las chicas sólo acudían a nosotros en casos de enfermedad
o embarazo, ahora son familias enteras y las ayudas en alimentos se han
disparado de forma alarmante». Por otro lado, pese a que el 95%
son extranjeras, «el número de españolas que entran
en el negocio va en aumento».
EL NEGOCIO
La prostitución mueve en España 18. 000 millones de euros
al año.
España cuenta con unos 4.000 locales de alterne, según fuentes
de la Comisaría General de Extranjería, en los que trabajan
unas 300.000 personas, número que aumenta a 400.000 si se añade
las que ejercen en la calle y en pisos clandestinos.
El 95% de las prostitutas son extranjeras: rumanas, rusas, nigerianas,
brasileñas, argentinas, paraguayas, chinas?, según fuentes
policiales, aunque en el último año se ha experimentado
un repunte de meretrices españolas debido a la crisis.
En la Región de Murcia, el número aproximado de prostíbulos
asciende a 40; y el de pisos clandestinos supera los 100, según
el Comité de Apoyo de las Trabajadoras del Sexo de Murcia (CATS).
Entre locales, pisos y calle, unas 3.000 personas ejercen la prostitución,
negocio que mueve unos sesenta millones de euros anuales en la Región.