ESPAÑA: Domicilios abiertos las 24 horas, con entre tres y veinte mujeres
y cada vez más amas de casa
Fuente: Farodevigo (19 agos.2008) Es difícil
que un piso de relax cuelgue el cartel de cerrado. Ni siquiera por el
día, cuando los cientos de clubes que salpican las carreteras gallegas
descansan. Son más invisibles que cualquier otra modalidad de ejercer
la prostitución, lo que les permite esquivar posibles protestas
vecinales y los controles de las Fuerzas de Seguridad. Generalmente, según
apunta el último informe sobre prostitución elaborado por
el Servizo Galego de Igualdade, son pequeños negocios regentados
por una "dueña" que se encarga de asumir los gastos de
mantenimiento a cambio de una parte de los beneficios o con el alquiler
de las habitaciones. ¿Cuántas mujeres pueden ocupar el inmueble?
Pues lo normal es que se muevan entre tres y quince inquilinas, dependiendo
del tipo de piso, con la posibilidad también de que sea únicamente
una mujer si opta por ofrecer los servicios de forma individual. La crisis Fuente:
La presencia de mujeres españolas es más elevada que en
los clubes. Que muchas estudiantes opten por prostituirse para pagar la
carrera no es un mito. La investigación elaborada por la Xunta
así lo confirma, al igual que "el aumento en los últimos
años" de la amas de casa que se meten en el negocio. "Esta
modalidad de negocio -señalan los técnicos del Servizo Galego
de Igualdade- se caracteriza por su discreción y la posibilidad
de poder llevar una doble vida".
El incremento de los pisos particulares está siendo todo un quebradero
de cabeza para los empresarios de alterne en España, que no se
libran tampoco de la crisis económica. "Se nota, claro, como
en todos los sitios", dice el secretario general de Anela. Hasta
ahora, por cada diez clientes que entraban en las instalaciones, tres
"subían a las habitaciones". La media ha caído
hasta el 25%. Vacas flacas para un sector donde las plazas vuelven a estar
completas. ¿Una paradoja? Tiene su explicación: el frenazo
económico ha llevado a muchas mujeres que habían abandonado
la prostitución o que nunca la habían ejercido a adentrarse
en el negocio