ESPAÑA: La mayor operación contra la explotación de rusas se salda con un centenar de detenidos
Fuente: Ideal.es (2 agos.2008)
Habían conseguido traficar con más de 10.000 mujeres enviadas a España, Italia, Grecia o Japón La última fase de 'Zarpa' finaliza con 25 arrestados en El Ejido
ALMUDENA FERNÁNDEZ
La operación policial ha sido monumental y los números que la rodean también. La 'Operación Zarpa' se daba por zanjada esta misma semana con la detención de 25 personas en el municipio de El Ejido y ponía el punto final a la que se ha convertido en la mayor operación policial contra las redes rusas de trata de mujeres en España. En las tres fases de la actuación los detenidos han llegado hasta la cifra de 99 personas.
Este diario ya adelantó el jueves la detención de cinco personas por su presunta vinculación con una red de trata de blancas y 16 mujeres rusas por carecer de la documentación necesaria para permanecer en el país y que eran sometidas a explotación sexual en un local de Santa María del Águila. A estas detenciones anunciadas por IDEAL, se suman también otras cuatro personas acusadas de diversos delitos relacionados con la prostitución y los derechos de los trabajadores, hasta completar las últimos 25 arrestos.
La frecuencia de los viajes de los miembros de la red entre Rusia y España, el número de víctimas identificadas, el tiempo que se ha venido cometiendo la actividad delictiva o los envíos monetarios satisfechos, han permitido estimar que más de diez mil de mujeres podrían haber sido traficadas por esta red. Sin tener en cuenta que existe constancia de que se han enviado mujeres a otros países como Italia, Grecia, Japón o Corea.
Toda la operación ha sido realizada por agentes de la Unidad Central contra las Redes de Inmigración y Falsedades Documentales, de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, junto con distintas plantillas de las provincias de Almería, Gerona, Granada, Lérida, Cáceres y Jaén, y con el apoyo de la Brigada de Investigación de Delitos Monetarios de la Comisaría General de Policía Judicial.
Además de los arrestos efectuados por varias provincias españolas, así como en Rusia, en las tres fases se han intervenido 32 vehículos (la mayoría de gama alta), unos 360.000 euros en efectivo, dos armas largas y otras tantas pistolas detonadoras, 24 ordenadores con información de la red criminal y otra documentación probatoria de la actividad ilícita que llevaban años realizando.
Durante toda la operación, la Policía Nacional ha investigado a 26 clubes en toda España. El último en ser objeto de este caso es el disco pub Metrópolis, que se ubica en Santa María del Águila. A este local se suman otros del término municipal de El Ejido, en fases anteriores, como Glamour, Montecarlo, Zambra, Manhattan, H2 o Carambola.
Del total de mujeres traficadas calculado, se ha identificado a 599, ofreciéndoles denunciar su condición de víctimas. Únicamente se han acogido a esta posibilidad una veintena de ellas, declarando como testigos protegidos, lo que es indicativo tanto de su temor a las posibles represalias como de la situación de total desarraigo y exclusión social en que las mantenía la red criminal que las ha estado explotando durante todo este tiempo.
La operación Zarpa se inició a finales de 2006 y con esta última actuación se ha conseguido desarticular íntegramente a esta red de carácter transnacional dedicada a la trata de personas para su explotación sexual, mediante amenazas, engaños o aprovechando su especial vulnerabilidad. Además, esta organización blanqueaba el dinero procedente de esta actividad ilícita, transformando el beneficio económico obtenido en diferentes bienes.
Dos años
En estos casi dos años de investigaciones, la Policía Nacional ha detenido a 99 personas acusadas de diversos delitos relacionados con la prostitución, el blanqueo de dinero y los derechos de los trabajadores. Treinta de ellos están ya en prisión. Además, 599 mujeres, explotadas sexualmente por la red, han sido detenidas al encontrarse irregularmente en nuestro país. En estas tres fases de la operación Zarpa se han practicado un total de 82 registros en seis provincias, 26 de ellos en clubes de alterne y los otros 56 en domicilios particulares.
La investigación comenzó a finales de 2006, cuando la UCRIF Central y la UCRIF de Almería detectaron un flujo significativo de dinero entre esta provincia y Rusia. El análisis de los envíos y las primeras investigaciones permitieron concluir que guardaban una estrecha relación con determinados clubes de alterne. De este modo resultó no sólo que el dinero enviado había sido generado por la prostitución a que se obligaba a multitud de ciudadanas rusas, sino que con el mismo se 'compraba' a las redes rusas nuevas mujeres a las que explotar sexualmente en el futuro.
Modus operandi
En aras a esclarecer lo máximo posible el modus operandi de esta extensa red de trata de blancas, los agentes analizaron uno por uno envíos de efectivo que superaban los dos millones y medio de euros, lo que permitió detectar la implicación de más clubes de alterne.
Según se desvela de la larga investigación de la Policía Nacional, estos locales de alterne estaban generalmente regentados por parejas sentimentales o matrimonios hispano-rusos. Lo habitual era que el hombre (casi siempre español) se encargara de la gestión del local y que fuera la mujer (también casi siempre de origen ruso) quien llevara los contactos con los traficantes o captadores de víctimas en Rusia.
Para ellos trabajaban otras mujeres rusas, bien como encargadas de los locales, como camareras o controlando a las mujeres explotadas sexualmente. Eran éstas las responsables de evitar las posibles fugas o denuncias y garantizar que las víctimas cumpliesen con su cometido. Estas controladoras eran en muchos casos antiguas víctimas de la red que, sin dejar totalmente de ejercer la prostitución, subían un peldaño en la jerarquía piramidal de la red criminal.
En balances de las anteriores fases de la operación Zarpa, fuentes
policiales de la comisaría ejidense han destacado que las chicas
rusas normalmente entraban al país por los aeropuertos de Alicante
o Madrid y solían vivir en pisos francos de donde apenas salían,
salvo para acudir al club. En la mayor parte de los casos estas mujeres
vienen engañadas y el perfil de edad va desde los 19 a los 30 años.