ESPAÑA : Solicitan 110 años
para una red que obligaba a mujeres a prostituirse en Ezkio-Itsaso
Fuente: diariovasco.com (30 ene.2010)
Captaban a las víctimas en países de Suramérica y luego les obligaban a permanecer en los prostíbulos hasta que pagaban el viaje
JAVIER PEÑALBA | SAN SEBASTIÁN.
La Fiscalía de Gipuzkoa solicita
penas que suman 110 años de prisión para ocho personas que
el mes próximo serán juzgadas en la Audiencia de San Sebastián
acusadas de promover la inmigración clandestina y coaccionar a mujeres
para que ejercieran la prostitución en un local de alterne de Ezkio-Itsaso.
Los acusados pertenecían presuntamente a una organización
que fue desmantelada por agentes del Cuerpo Nacional de Policía de
la capital guipuzcoana.
Los hechos, que serán juzgados el 15 de febrero, se iniciaron en septiembre de 2007 cuando funcionarios adscritos a la Comisaría de San Sebastián, encuadrados en la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación, tuvieron conocimiento de que en el club La Bolera, de Ezkio-Itsaso, un grupo de mujeres extranjeras que se hallaban en situación irregular eran obligadas a ejercer la prostitución.
Según la Fiscalía, las
mujeres permanecían retenidas de forma continuada en el interior
del citado establecimiento, del que ni siquiera tenían posibilidad
de salir, en tanto no pagaran el precio de los billetes de avión
desde sus países de origen hasta España.
Saldar deudas
Las deudas triplicaban el precio de los pasajes y llegaban a alcanzar los 6.000 euros. De esta manera, los integrantes de la trama impedían que las mujeres abandonasen los clubs, mientras no saldaran la supuesta deuda.
Las investigaciones se intensificaron en el mes de octubre, después de que los inspectores al cargo del caso efectuasen diversas gestiones y mantuviesen varias entrevistas con mujeres que se habían encontrado en la misma situación que las personas que todavía permanecían sometidas por los presuntos proxenetas. Las averiguaciones permitieron identificar a los integrantes de la red, así como a la persona que se dedicaba a la captación de las mujeres en Brasil.
Este individuo mantenía a las jóvenes engañadas hasta el punto de que llegaban a creer que en España les aguardaba una oferta de trabajo distinta a la prostitución. Sin embargo, una vez en el país eran sometidas a explotación sexual. Las mujeres, según la Fiscalía, se vieron obligadas a ejercer la prostitución por temor a posibles represalia en sus países de origen.
Los acusados son Isidoro T.B, dueño
del club, Aldeide Ch.B., Francisco P.G., Carlos T.B., Ignacio María
L. M., María Lourdes F.A., Elena A.A. y Juan Tomás G.J. Para
ello, la Fiscalía solicita penas que oscilan entre doce y veinte
años de prisión. El ministerio público les imputa un
delito de promoción de la inmigración clandestina y otros
por obligar a las mujeres a ejercer la prostitución.
Agresión sexual
Además, a uno de ellos la Fiscalía le imputa un delito de
agresión sexual después de que un día entrase en una
de las habitaciones que ocupaban las mujeres y pretendiese mantener relaciones
sexuales con una de ellas. Ante la negativa de la víctima, el acusado
le tiró del pelo, le clavó las uñas en el cuello y
comenzó a tocarle los pechos. Los hechos fueron presenciados por
una compañera de la mujer que evitó que el acusado continuara
con la agresión.
La Policía consideró que la cabecilla de la trama era Aldeide Ch.B, de origen brasileño que fue arrestada en Extremadura y conocida con el apodo de 'Natalia'. Esta persona, junto al dueño del establecimiento y el hombre que supuestamente intentó violar a la mujer ingresaron en la cárcel cuando la organización fue desmantelada.
Las defensas de los acusados están en desacuerdo con las consideraciones fiscales y piden la absolución de sus clientes.
LA CIFRA
8 son las personas que se hallan imputadas en esta causa. La cabecilla de la trama era una mujer de origen brasileño apodada 'Natalia'. Se les imputa un delito de promoción de la inmigración clandestina y otros por obligar a las mujeres a ejercer la prostitución.
Uno de los acusados intentó
mantener una relación sexual por la fuerza con una mujer
Las víctimas, algunas de ellas brasileñas, temían posibles
represalias en su país de origen