Fuente: Boletín Alianza por tus derechos (26 sept.2008)
Una dominicana identificada como Maira Altagracia Jimenez sería la encargada de recibir y vigilar a las caribeñas que llegan a playa Jacó, en donde son explotadas sexualmente. 2 centros nocturnos de playa Jacó están bajo investigación judicial.
Álvaro Sánchez
Adaptación Teletica.com
Mientras que esto ocurre, uno de los principales enemigos de la Policía de Migración en playa Jacó es la fuga de información.
Dominicanas, colombianas, nicaragüenses, costarricenses, entre otras, tomaron el principal destino turístico de nuestro país como su centro de operaciones.
No es para menos, las torres de apartamentos, cada uno con un valor cercano a $1 millón, garantizan la llegada de visitantes con gran cantidad de dólares que buscan entretenimiento.
Jacó es uno de los destinos finales de una red que opera desde República Dominicana y que es liderada por un empresario dominicano identificado como Alejandro Ferreiras.
Pero es en esa playa donde trabaja el segundo eslabón de este grupo delictivo de tráfico de personas, se trata de Maira Altagracia Jimenez.
Telenoticias intentó contactarla en varios hoteles y apartamentos donde viven gran cantidad de dominicanas y colombianas.
Jiménez fue captada por Telenoticias en Santo Domingo, República Dominicana, mientras estaba junto al supuesto líder de esa organización, Alejandro Ferreiras.
Ella es residente en nuestro país y el hombre es naturalizado, pero la policía de ese país le sigue la pista de cerca.
Según información policial, esta red decomisa los pasaportes a las mujeres que son explotadas sexualmente con el fin de amedrentarlas.
“A ellas les retienen los pasaportes sus captores como garantía para que cumplan con el trabajo por el que fueron traídas.”, explicó Francisco Castaing, jefe de la Policía de Migración.
Es por eso que cuando hay operativos de la Policía de Migración nunca portan el pasaporte y siempre llega alguien, por lo general un hombre, en busca de ellas.
La periodista de canal 7 de República Dominicana, Alicia Ortega, hizo un reportaje hace pocas semanas sobre la situación de las dominicanas en playa Jacó.
En el especial aseguró que un hombre, el administrador de Pancho Villa, uno de los sitios más frecuentados por mujeres extranjeras, sería uno de los miembros de esa red que gana dinero con el tráfico de personas.
Según organizaciones no gubernamentales que velan por los derechos de las mujeres y que trabajan en la zona de Jacó, en los últimos meses se ha evidenciado un patrón.
Y es que las mujeres son vigiladas muy de cerca por colombianos y dominicanos, pues según la Policía de Migración, las mujeres víctimas de explotación también son entrenadas para robar a los turistas.
Los operativos de dicha policía han dejado al descubierto una gran cantidad de situaciones irregulares como visas falsas y matrimonios por poder, con los cuales actúa la red de trata de personas para legalizar la situación migratoria de las víctimas.
Por ejemplo, en noviembre del 2007 en un operativo de autoridades de Migración se detuvo a 60 mujeres en 2 establecimientos: El bar Beatles y Pancho Villa.
58 de ellas eran dominicanas y estaban casadas con ticos que no conocían, mientras una de ellas fue enfrentada con su supuesto esposo, un indigente de San José.
http://www.teletica.com/noticia-detalle.php?id=36842&idp=1