Fuente: La Nación (7 dic.2008)
INGRESAN AL PAÍS CON VISA ALEGANDO SER ARTISTAS O BAILARINAS
Mayoría proviene de República Dominicana
y de Colombia
Mujeres aparecen casadas con ticos a los que ni conocen, según
la Policía
NICOLÁS AGUILAR R. | naguilar@nacion.com
Más de 4.000 prostitutas extranjeras nutren actualmente decenas de centros nocturnos en todo el país, de acuerdo con informes de la Policía de Migración.
Las autoridades sostienen que se trata de mujeres de entre 20 y 35 años, la mayoría provenientes de República Dominicana, Colombia y Nicaragua.
También han detectado jóvenes “esbeltas, muy bellas, algunas como ángeles”, originarias de Rusia y Rumanía, especialmente en centros de diversión para adultos ubicados en el centro de San José y en Jacó de Garabito, en la provincia de Puntarenas.
Además, trabajan como prostitutas, panameñas, salvadoreñas, guatemaltecas y mexicanas.
Esta situación quedó en evidencia en las últimas semanas durante operativos sorpresa hechos por oficiales de Migración en diversos puntos del país.
A diferencia de años atrás, las costarricenses son minoría actualmente en el llamado “oficio más antiguo del mundo”.
“En todos los lugares visitados encontramos a una
mayoría de extranjeras frente a unas pocas nacionales, a quienes,
siento yo, han ido desplazando del negocio”, afirmó Francisco
Castaing, jefe de la Policía de Migración del Ministerio
de Gobernación.
Según dijo, en la mayoría de los casos las extranjeras ni
siquiera reaccionan con nerviosismo al observar a los policías.
“Casi todas aparecen casadas, algunas solo pocos
días antes del operativo, pero en regla”, afirmó.
Pese a ello, Castaing fue claro en que muchas veces se trata de “matrimonios
arreglados” porque ellas generalmente no saben el nombre de sus
esposos.
“Muchas sacan una copia de la cédula del marido para decirnos
como se llama...”, recordó.Ellas prefieren ocultar sus nombres
porque sus familias no siempre saben en qué laboran en Costa Rica.
Tal es el caso de “Sofía”, una dominicana que presta
sus servicios en un salón de Paso Canoas, en Corredores de Puntarenas.
“Yo sabía a qué venía, me prostituyo para hacer plata y mantener a mis hijos. Les mando mucha plata y un día vuelvo con ellos”, afirmó.
En la capital, otra mujer, de nacionalidad colombiana, asegura también “trabajar en esto por necesidad”, pero confía en “ahorrar alguito” para retirarse lo más pronto posible. En su caso, gana hasta $300 por noche en un visitado night club del centro de la capital.
Las ticas solo son mayoría en algunas calles de San José, donde ofrecen sus servicios en la acera, junto a pensiones y bares.
Red mafiosa. Según la Policía de Migración, algunas ingresaron al país con visa, alegando ser “artistas y bailarinas”, pero muchas otras lo hacen ilegalmente.
En los demás casos, una red del crimen organizado, que está bajo investigación, les consigue “hombre” para que se casen, y contratan abogados para agilizar cualquier trámite.
Una cantidad no precisada de prostitutas debe trabajar para la organización durante algún tiempo hasta “cancelar sus deudas”, lo que les puede llevar varios años.
La viceministra de Seguridad Pública, Ana Durán, dijo que están capacitando a policías en la lucha contra la trata de personas, y que conoce tres casos, pero rehusó brindar detalles para no entorpecer las pesquisas judiciales en marcha.